164441 Museo Regional de Querétaro

164441 Museo Regional de Querétaro

Queretaro en el Mapa
Este modelo fue realizado dentro del Proyecto "Querétaro en el Mapa", implementado por el Municipio de Querétaro a través del Programa Hábitat, Vertiente Centros Históricos, contando con el apoyo del Gobierno Federal por medio de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). EL CONVENTO ANTIGUO Hasta el momento no se sabe con precisión la fecha en que se establecieron los franciscanos en Querétaro, ni la del inicio de la construcción del convento, es muy extraño que los cronistas no lo consignaran. Es posible que el terreno que ocupó fuera señalado desde el momento en que se realizó el trazo inicial de la nueva población. Para 1567 el convento ya se encontraba en pleno funcionamiento. En sus inicios había pertenecido, por jurisdicción eclesiástica al obispado de Michoacán. A partir de 1586 se le adjudicó al arzobispado de México, después de una larga contienda conocida como "el pleito grande", entre los obispos de ambas diócesis, Vasco de Quiroga y fray Juan de Zumárraga, respectivamente. La manzana de la discordia fue precisamente el distrito de Querétaro donde había ricas y copiosas haciendas, cuyos diezmos reclamaban ambas mitras. La Relación de Querétaro escrita en 1582 señala la participación de Fernando de Tapia, cacique otomí, cofundador de la población, en la construcción del convento: ...vinieron después más religiosos y dióse orden de hacer un monasterio, el cual hizo y muy suntuoso el dicho don Fernando, y casa muy apacible y huerta para los dichos religiosos. Beatriz de Tapia contribuyó para la capilla de San José de los naturales que en 1601 estaba en construcción, también para un colateral. Hacia 1582 el pueblo de Querétaro ya revestía importancia con relación a su entorno y el convento ejercía su influencia en los pueblos aledaños. EL CONVENTO NUEVO La construcción del nuevo templo y reformas en el convento se reiniciaron en 1644. En 1658 José de Bayas Delgado, arquitecto poblano avecindado en Querétaro, se contrató con fray Pedro de Armas para maestrear cinco bóvedas, tres arcos de la capilla mayor y el blanqueado de la iglesia, duró en obras hasta finales de la misma centuria. Entre 1659 y 1663 se acabaron las bóvedas y la cúpula y se aliñó todo el interior del templo. En 1674 se trabajaba en la torre y en las capillas del Viacrucis. Para 1679 estaban colocados muchos retablos el mayor y varios en la nave, otros como el de Santa Rosa de Viterbo y de Santa María en 1685. En 1680 estaba terminado el pórtico de la portería. Se hicieron nuevos corredores en el claustro, se adornó con lienzos. Juan Rodríguez Xuárez pintó las vidas de San Francisco y San Antonio. En 1689 se terminó la escalera con su pasamanos, se hizo una sillería para el coro, la actual es de 1796, obra de Francisco Eduardo Tresguerras. En el siglo XVIII Francisco Martínez Gudiño dejó su impronta en cuatro retablos del templo, los que más tarde se suplieron por otros neoclásicos y el cancel de la entrada que todavía se conserva. DESTRUCCIONES DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX Y DEL XX Desde 1821 el gobierno independiente se planteó la posibilidad nacionalizar los bienes eclesiásticos. Sin embargo fue hasta 1861 cuando se puso en práctica, como resultado de la ley Lerdo de 1856. Luego de promulgadas en Querétaro las Leyes de Reforma, el gobernador José María Arteaga inició la demolición de las bardas atriales de San Francisco, San Antonio y Santa Clara. Las capillas del conjunto franciscano fueron demolidas paulatinamente. La primera fue la del Santo Cristo, también las fachadas de San José de los naturales, de la Tercera Orden y la de Loreto. Así comenzó la destrucción, el sitio de 1867 lo agravó. El convento perdió todo el atrio, la huerta y la fuente del Serafín. Lo demás quedó deteriorado. En 1917 se abrió una calle, junto al templo actual, para unirla desde Madero con 5 de mayo. Se volvió a cerrar para evitar la ruina del templo. En parte del atrio se pretendía construir el Palacio de Gobierno, dificultades económicas no lo permitieron y se vendió para hotel. La parte sur donde fueron huertas es hoy la Plaza de la Constitución desde 1967. La enfermería seccionada se vendió a particulares. EL TEMPLO Y EL CONVENTO EN LA ACTUALIDAD Se conserva el templo principal con altares neoclásicos, cuyo culto ministran los franciscanos que viven en una parte reducida del convento, éste conserva el claustro mayor, varios patios y parte del noviciado, donde se percibe el estilo y las formas arquitectónicas del esplendor de los siglos XVII y XVIII, después de haber sido cuartel y vecindad es hoy el recinto del Museo Regional del Estado, donde se exhiben piezas históricas y objetos artísticos del México prehispánico, colonial e independiente. TEXTO: Extracto del Catálogo de Monumentos Históricos Inmuebles, INAH. #queretaro_en_el_mapa
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