164167 Museo de la Restauración de la República, Querétaro

164167 Museo de la Restauración de la República, Querétaro

Queretaro en el Mapa
Este modelo fue realizado dentro del Proyecto "Querétaro en el Mapa", implementado por el Municipio de Querétaro a través del Programa Hábitat, Vertiente Centros Históricos, contando con el apoyo del Gobierno Federal por medio de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). La orden de las capuchinas es una rama de las franciscanas, ellas observan la primera Regla de Santa Clara, la más austera, la que incluía una vida de pobreza tal y como la pretendió su fundadora, la santa de Asís y la reformadora Santa Coleta. En el Querétaro del primer tercio del siglo XVIII había sólo un convento de monjas, el de Santa Clara de Jesús, observantes de la segunda Regla, mitigada por Urbano IV y un beaterio, cuyas moradoras observaban clausura voluntaria y la Regla de las terceras de San Francisco. Por lo que las órdenes religiosas existentes en la ciudad no se opusieron a una nueva fundación femenina. El 18 de septiembre de 1717 se expidió la cédula real y el 10 de marzo de 1718 la bula papal, las cuales permitieron la fundación del convento. Fueron sus primeras fundadoras sor Marcela de Estrada y Escobedo, abadesa; sor Catalina Bárbara, vicaria; sor Oliva Cayetana, primera tornera; sor Nicolasa Gertrudis, segunda tornera; sor Josefa María, tercera tornera; sor Jacinta María, maestra de novicias, y fuera de coro la hermana Petra Francisca, todas del convento de San Felipe de Jesús de la ciudad de México, de donde salieron el 31 de julio de 1721, acompañadas por Juan Antonio de Urrutia y Arana y su esposa Josefa Paula Guerrero y Dávila, quienes se constituyeron en padres y amparadores de las monjas. Vino con ellos una sobrina de Torres y Vergara que aspiraba a profesar entre las capuchinas queretanas. El acceso al claustro del convento de Capuchinas se ubicaba en lo que hoy es este inmueble (que está ubicado en V. Guerrero No. 23) donde se encontraba el área de locutorios, la portería y las celdas de la abadesa del convento, este edificio colinda al norte con los espacios que hoy forman parte del Museo de la Ciudad (bodegas y vestíbulo) y al poniente con el resto del claustro (que también es parte del Museo de la Ciudad) dado que esta parte, como consecuencia de la Leyes de Reforma, pasó a a ser propiedad particular y como debido a ésto se modificaron su fachada original y su partido arquitectónico. Antes de la aplicación de las Leyes de Reforma, la fachada del claustro estaba constituida por un volumen que albergaba dos niveles, de acuerdo a lo que se puede observar en fotografías de principios del siglo XX, sólo la planta baja tenía vanos hacia la calle, que eran tres puertas de proporción vertical. La disposición de los espacios arquitectónicos original de esta parte del ex convento se desarrolló alrededor de un patio lateral (ubicado al sur) antecedido por un pórtico en dos de sus lados (norte y oriente) que está formado por pilares y arcos de medio punto, la planta alta sigue esta misma disposición. Esta disposición actualmente se conserva casi en su totalidad. En este mismo lado norte hay otra habitación, que en su lado poniente tiene un arco de medio punto. La planta alta de estos espacios, la constituye la crujía de la fachada (hoy un solo espacio) que originalmente tenía tres celdas, una de ellas antecedida por un vestíbulo (norte) que hoy es otra habitación; aquí es donde, según los autores que relatan este suceso, estuvo preso Maximiliano de Habsburgo y en las otras dos estuvieron los Generales Miramón y Mejía; sobre las habitaciones del lado norte, además del vestíbulo mencionado, existían dos celdas más; sobre el pórtico de la planta baja existe otro pórtico, en la planta alta, que servía para comunicar las habitaciones referidas con el resto del convento TEXTO: Extracto del Catálogo de Monumentos Históricos Inmuebles, INAH. #queretaro_en_el_mapa
Default Title