163954 Plaza de Armas, Querétaro

163954 Plaza de Armas, Querétaro

Queretaro en el Mapa
Este modelo fue realizado dentro del Proyecto "Querétaro en el Mapa", implementado por el Municipio de Querétaro a través del Programa Hábitat, Vertiente Centros Históricos, contando con el apoyo del Gobierno Federal por medio de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). Todas las ciudades virreinales, y ésta no podía ser la excepción, tenían su plaza mayor. Era el recinto cívico y religioso por antonomasia, en cuyo derredor se ubicaban las casas reales y la iglesia principal. Según el rango del lugar podía ser palacio virreinal, casas de la Audiencia o del Ayuntamiento, el templo respondía a la jerarquía eclesiástica, así había catedral, parroquia o iglesia de alguna orden religiosa. Como el espacio lo permitía se asentaban además otras casas del gobierno civil o del eclesiástico y de los particulares y principales de la localidad. En Querétaro, pueblo fundado en el siglo XVI, la primera plaza mayor fue la de abajo o de San Francisco, que más tarde se llamó del Recreo, donde estuvieron las primeras casas consistoriales. Al oriente y al sur el templo del convento grande de Santiago de los "menores de Asís". Lo anterior nos permite suponer que al construirse nuevas casas reales al norte de la plaza de arriba, hoy de la Independencia, ésta se convirtió en "mayor", quedando excluido de su cerco y un tanto alejado el templo principal. La forma de esta nueva plaza mayor es un ejemplo más de una singular arbitrariedad. Trató de ser rectangular, sin embargo resultó un polígono irregular, que hoy está disimulado por los andadores de tres de sus lados. En este espacio, al centro, después de la terminación del acueducto, en 1738, año en que llegó el agua a toda la ciudad, hubo una pila pública, la cual se bendijo con toda solemnidad el 17 de octubre de 1738, hoy no existe. En 1790 para la jura del rey Carlos IV, encabezada por su representante, el alférez Pedro Antonio de Septién, se erigió una columna salomónica, hecha por el arquitecto José Ortiz, para que soportase la efigie real. Ésta permaneció hasta 1820. En 1843, en el centenario de su fallecimiento, el Ayuntamiento decidió construir un monumento que honrase la memoria de Juan Antonio de Urrutia y Arana, II marqués del Villar del Águila, y no encontró mejor lugar para éste que el centro de la plaza mayor, de armas o de la independencia. Correspondió al escultor Luis Romero ejecutar la efigie. En 1867 el monumento fue derribado de un cañonazo durante el sitio a la ciudad, y fue hasta 7 años después que se construyó la “nueva” fuente, que es la que actualmente puede observarse. TEXTO: Extracto del Catálogo de Monumentos Históricos Inmuebles, INAH. #queretaro_en_el_mapa
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